
Tenemos aqui algunos rituales que pertenecen a lo privado pero que se hacen públicos gracias a la tecnología. Los documentales son una de las formas más efectivas de sustentar un trabajo de campo, pues como se habló en la publicación anterior, luego del nacimiento de la fotografía y el cine, los libros, escritos o en general la comunicación escrita y oral pasó a un segundo plano, ahora existen las imágenes que suponen ser la representación exacta de la realidad. Sin embargo, en algunos documentales, estas imágenes son manipuladas para cumplir con los objetivos del director.
Estas características que definen los documentales se pueden ver explícitamente en las tres obras etnográficas desarrolladas en el siglo XX y que hacen parte de los inicios comerciales del documental contemporáneo, específicamente el que corresponde al estudio antropológico de las comunidades indígenas. Ellos son: “Trance and Dance in Bali” (1952) dirigido por Margaret Mead, una de las antropólogas estadounidenses más influyentes de los últimos tiempos, reconocida por aportar arduamente al tema de la Juvenilización de la sociedad; El segundo es “Les Maitres Fous” (1955) o “Los Maestros locos” dirigido por Jean Rouch, cineasta y antropólogo francés relacionado con las culturas Africanas; Y el último es “The Ax Fight” (1975) dirigido por Timothy Asch.
Estos tres documentales relatan los “ritos” de tres comunidades indígenas. Dos de ellas representando un estado místico de trance que los lleva a mundos míticos y que los dirige a realizar actos poco comunes para nuestra sociedad contemporánea. El tercero, no representa un “rito” cultural, pero si muestra la pelea que desencadena una diferencia entre dos comunidades indígenas cercanas. Esta pelea tiene varios estados en el tiempo terminando con un fuerte enfrentamiento entre dos de sus líderes utilizando hachas, lo que justifica su nombre, The Ax Fight o Pelea de hachas.
En estos tres documentales es importante hablar del manejo de la cámara, como elemento comunicador de esta interfaz. Pues a partir de ella se pueden mostrar los tres acontecimientos que se presentan. En el primero y el último (Trance and dance in Bali y The Ax Fight) se maneja constantemente una cámara en movimiento, pareciera que el camarógrafo hace parte del ritual y la pelea, está dentro de ellos y trata de mostrar el evento desde todas sus perspectivas ocasionando cambios de dirección brusca y encuadres forzados, planos cruzados y manejo de alturas de cámara interesantes que resultan ser experimentadas por el momento de adrenalina que vive el camarógrafo y el director. En el segundo: Les Maitres Fous el manejo de la cámara es diferente, el espacio es más limitado y los personajes están más estáticos lo que le permite al camarógrafo tener la cámara más quieta y en un solo lugar, aunque en algunas partes de la filmación se maneja una cámara subjetiva que representa a uno de los personajes dentro del rito.
A nivel de postproducción, es evidente que en el primer documental no hay tanta edición, solo se manejan cortes que generan cambios de planos. Cronológicamente los dos cortos siguientes han evolucionado en el montaje, se manejan tanto imágenes en movimiento como imágenes estáticas explicativas de los sucesos que toman valor en la escena. Esto es importante para la explicación del drama que se vive en The Ax Fight debido a que no es clara la interacción de los líderes indígenas, es un recurso vital para que el documental antropológico cumpla su objetivo.
Es importante tratar de visionar el objetivo inicial de los directores, es decir, cuáles fueron las razones por las cuales se llevo al cabo la producción de estos documentales. En primera instancia, el desarrollo profesional de los tres directores es el más directo referente. En Les Maitres Fous, Jean Rouch se interesó siempre por la cultura Africana y gracias a que trabajo en algún momento en Ghana pudo conocer e interesarse por esta comunidad en específico y logró documentar el rito de los Hauka, quienes son espíritus rebeldes que poseen a los miembros de esta comunidad para representar otra vida paralela. Igualmente, Margaret Mead trabajó durante su vida con las comunidades indígenas anglosajonas.
En el caso de The Ax Fight los antropólogos debieron convivir con la comunidad para lograr las tomas y poder mostrar al mundo la relación que tienen los indígenas en su comunidad y lo similar que resulta a la sociedad en la que nos desenvolvemos.
La imagen también define el cambio de tiempo en el desarrollo de estos tres documentales, se ve la evolución estética de la imagen, como va variando su color y se recrean nuevos escenarios. En el segundo corto (Les Maitres Fous), se presentan tomas que denotan el traspaso del tiempo como los autos cuando salen de su destino y encaminan un viaje hasta la llegada, siendo este un medio narrativo para mostrar el proceso que se lleva a cabo para el ritual. En los otros documentales estos elementos narrativos no se evidencian, aunque la posible justificación es que la escena presentada en el documental número tres es un plano secuencia de algo que sucede en un momento continuo, sin interrupciones, sin periodos largos de tiempo.